Archivo de la etiqueta: Mars

El Pájaro Carpintero y el Pitirre: Consagrados al Dios Viril

915 palabras

Estatua de Marte del Foro de Nerva, en Roma.

En su obra «Cuestiones Romanas», Plutarco señala que el pájaro carpintero (Picus) es sagrado para el Dios Marte porque «es un pájaro valeroso e intrépido, y posee un pico tan fuerte que puede echar a perder una encina cuando los golpes de su pico llegan hasta la médula».[1]

Primero que nada, ¿quién es Marte? Para los antiguos, Marte era principalmente el Dios Bélico, de la Guerra, y sobretodo para la Guerra luchada para asegurar la Paz. Él es el Dios de la protección y el combate («marcial» como de artes marciales viene etimológicamente de Marte), de la osadía, y de la cultura y laboreo del campo, y de tal manera, con funciónes agricultoras, como proteger a la cosecha; existe el poema de los Arvales donde se le pide a Marte que expulse al «luem», con su doble significado de los hongos del trigo y los óxidos rojos que afectan al metal, una amenaza tanto para los implementos agricultivos de hierro como para las armas de guerra.

Junto a, y precediendo, esas funciones, Marte es el Dios de la Virilidad y de la Masculinidad; Marte es para los hombres como Venus es para las mujeres, ya que él encarna a la esencia masculina, la valentía y la energía que se observan en los machos de todas las especies en este mundo, incluyendo en el ser humano.

Regresando al tema principal, el Carpintero es un pájaro muy territorial, que usa su fuerte pico para proteger a sus árboles. Por ende, se decía en la antigua Roma que el pico contenía el poder del Dios Marte para alejar al mal, y se cargaba como amuleto mágico para evitar picadas de abejas y otros insectos, que forman la dieta principal de estos pájaros. En cuanto a la dieta de estas aves, son mayormente insectívoras, por cual razón ellos usan sus picos para taladrar la corteza y entrar a la parte interior de los árboles, en búsqueda de termitas y larvas de insectos que capturan con su larga lengua puntiaguda y rasposa, la cual parece la lanza, instrumento sagrado de Marte. Sin embargo son aves omnívoras y adaptables, con algunas especies almacenando bellotas en agujeros que excavan en troncos de árboles, para tener de comer en el invierno. También usan sus picos para excavar agujeros en los árboles para usarlos como nidos, y luego de desocupar estos nidos otras aves los pueden utilizar.

Pito real (Picus viridis), endémico a casi toda Europa menos la península Ibérica, donde mora otra ave relacionada (Picus sharpei).
Ilustración de la lengua-lanza de los pájaros carpinteros

Los pueblos Latinos evitaban comer la carne de esta ave, por su relación al Dios, y en la tradición del Auspicio, un tipo de augurio muy popular que trataba de adivinar la voluntad de los Dioses tras signos de las aves, se consideraba una de las más importantes y auspiciosas (perdonen la redundancia).

Carpintero Puertorriqueño (Melanerpes portoricensis), ave muy linda del género Melanerpes, el cual incluye otras especies relacionadas que habitan las otras Antillas, incluyendo el Carpintero Dominicano (Melanerpes striatus) y el Carpintero Cubano (Melanerpes supercilialis).

Nosotros en las Antillas también tenemos pájaros Carpinteros (como el que ven arriba), pero además de ellos, tenemos otra especie de ave la cual también parece ser un buen encarnamiento de la esencia del Dios Guerrero: el Pitirre (Tyrannus dominicensis, o «tirano de Santo Domingo»).

Encontrado todo el año en Puerto Rico y Santo Domingo, y entre el 19 de febrero y el 6 de octubre en Cuba (y en Cuba hay otra especie relacionada, el «Tirano Cubano», Tyrannus cubensis), el Pitirre es un pájaro que tiene un pico grande y duro, plumas dorsales grises con una mancha negra detrás del ojo, con las partes inferiores blancas amarillentas y una manchita anaranjada en la coronilla de indivíduos maduros. Se alimentan de insectos y especialmente de abejas, que capturan en vuelos cortos desde una percha, además de comer lagartijos y pequeñas frutas para suplementar su dieta insectívora.

Esta ave se conoce por su canto, que le da su nombre onomatopéyico, tanto en español como en otras lenguas, ya que los indígenas de las Antillas Mayores, los índios Taínos, lo llamaban Guatíbiri. Sin embargo, el Pitirre se reconoce sobretodo por su bravura. El Pitirre es muy celoso con su territorio y más aún con su nido, y cuando pasa un Guaraguao, o Busardo Colirrojo (Buteo jamaicensis), ave mucho más grande, lo pica y lo persigue hasta espantarlo.

Guaraguao (Buteo jamaicensis) perseguido por Pitirre (Tyrannus dominicensis)

Como las aves de presa son sagradas al Dios Tronador, llamado Júpiter por los Romanos, aquí encontramos algo muy similar a lo que decían los antiguos Romanos sobre el pájaro carpintero, ave sagrada al Dios Guerrero que, tras la fuerza de su pico y su determinación, puede tumbar hasta los Robles, árboles también sagrados al Tronador. De la misma manera, el Pitirre, con valentía y determinación, puede espantar a los Guaraguaos, que representan al Tronador.

También hay otra semejanza al pájaro Carpintero en que ambas aves protegen sus árboles, aunque sea por distintas razones: el Pitirre solo los usa como percas, de donde sale a atrapar insectos, mientras que el Carpintero saca su comida de los árboles que defiende.

Para resumir, tanto el Pitirre (y las otras aves tiránidas) como los pájaros carpinteros muestran características que los atan al Dios Viril, cuyo nombre Romano era Marte, pero también era Týr para los Nórdicos, Teutates para los Galos, Ògún para los Africanos Yoruba, Baibrama para los Indios Taínos, y Bandua para los Celtíberos. Como ya se mencionó, este Dios encarna entre otras cosas a la resistencia, aunque sea fútil o aunque sea dificil, y por eso quizás nos convendría intentar imitar más a este Dios, y resistir a la tiranía de la materia, una demasiada común en esta Edad de Hierro, en esta Kali Yuga.

Para concluir, no es por na’ que existe el decir:

«Cada Guaraguao tiene su Pitirre»

Fuentes: